Características :
-5 zonas de cocción
-1 quemador doble con 3 niveles de potencia
-1 quemador secuencial con 9 niveles de potencia
-1 quemador auxiliar de una potencia -Rejilla de ventilación desmontable que permite su limpieza en lavavajillas.
-Cuadro de control de fácil manejo con programador de apagado de fuegos
-Detector de presencia de batería de cocina sobre los sensores
-Avisos acústicos y luminosos por fallo de corriente o falta de gas.
-En caso de fallo de energía eléctrica, dispone de una fuente de alimentación que nos permite su utilización por mas de 24 horas.
-Vidrio de elegante diseño gracias a la terminación biselada y la ausencia de marco, cuya estética no se ve alterada por rozaduras o desconchados.
- 5 leds de calor residual
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La vitrocerámica de gas vuelve a revolucionar la cocina
Si hablamos de gasodomésticos, la vitrocerámica a gas es uno de los sistemas más novedosos para la cocina, aunque ya cuenta con algunos años de existencia. Frente a otros sistemas de cocción, como la vitrocerámica eléctrica o la encimeras de cristal, la facilidad de limpieza, la seguridad y una mayor eficiencia al cocinar son, más además de sus ventajas, sus señas de identidad.
Primero fue la cocina a gas con encimera de acero inoxidable; después vino la encimera de cristal, también con fuegos abiertos; a ésta le siguió la vitrocerámica eléctrica; y ahora, dando una vuelta de tuerca al producto, comienza a popularizarse un híbrido entre un sistema abierto y otro cerrado: la vitrocerámica a gas. Con un consumo menor que las eléctricas, una mayor facilidad de limpieza y una cocción más segura que las cocinas de fuegos abiertos, se implantan con fuerza en los hogares las de gas, calificadas por los expertos del sector como uno de los gasodomésticos más modernos y prácticos.
La revolución de la vitrocerámica en la cocina
La vitrocerámica de gas nace en los albores del año 2000, como respuesta a la revolución que vivió la cocina con el nacimiento de la vitro eléctrica, ya que su llegada comenzó a relegar a las encimeras tradicionales de acero inoxidable. La versión a gas es, sin duda, un sistema más avanzado, que te permite tener un control de la potencia mucho más exhaustivo, lo que redunda en un uso mucho más eficiente y seguro a la hora de cocinar. Asimismo, no necesita de utensilios específicos, tal como ocurre con las vitrocerámicas de inducción, y goza de una gran facilidad de limpieza ésta es la única característica común entre ambas.
Y lo más importante: la vitrocerámica a gas supone, en términos económicos, un ahorro de consumo del 66% en comparación con los modelos eléctricos; no sólo por el menor coste de la energía que necesita (gas frente a electricidad), sino porque no precisa realizar costosas inversiones en instalaciones eléctricas ni aumentar la potencia contratada en el hogar, como sí ocurre en algunos casos con las vitrocerámicas eléctricas.
Por eso es la alternativa ideal en el hogar así como también en instalaciones fotovoltaicas aisladas.
Sin duda, todas estas ventajas han hecho que la versión a gas vaya ganando terreno a las eléctricas en las cocinas. Y, aunque llevan mucho menos tiempo en el mercado, se augura un futuro más que exitoso, debido al gran interés que existe por cocinar con gas tanto en el ámbito doméstico como en el profesional.